Seleccionar página

Las albóndigas constituyen un alimento completo y nutritivo que acepta una gran variedad de presentaciones y variedades. Con una correcta guarnición constituyen un menú completo, sin necesidad de tener que elaborar un primer plato ni complicados postres. Además, tienen la ventaja de que gustan a todos, desde los más pequeños a los más mayores, y que se les pueden añadir toda clase de ingredientes necesarios para la dieta de los niños, como las verduras. Entre todas esas variedades posibles, hoy apostamos por las albóndigas low carb con salsa de setas, una receta que te sorprenderá.

En este caso, hemos elegido la carne de cerdo, pero podéis probar a elaborarlas con ternera e incluso carne picada de pollo. También se puede variar el tipo de queso, aunque es cierto que el parmesano añade la consistencia necesaria para poder formar las albóndigas sin necesidad de utilizar pan rallado.

A la hora de elegir el tipo de setas, os recomendamos que lo hagáis en función del sabor que queráis darle al plato. Si os gusta que la salsa tenga mayor protagonismo, podéis elaborarlo con boletus. Pero si no sois muy amigos de las setas, unos champiñones corrientes resultarán perfectos.

Las albóndigas low carb con salsa de setas son un plato ideal para preparar en otoño, la mejor época para la recogida de hongos. En el caso de que os aventuréis a salir al campo y obtener vuestras propias setas, ¡hacedlo siempre con un experto para evitar intoxicaciones y sustos innecesarios!

Ingredientes (4 personas)

  • 500 gr. de carne picada de cerdo
  • 100 gr. de queso parmesano rallado
  • 1 huevo
  • 300 gr. de setas
  • 250 gr. de nata
  • Media cebolla
  • Un diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida

Elaboración

  1. Coloca la carne picada en un bol y salpimenta al gusto. Añade el huevo batido y el queso rallado y mezcla bien hasta obtener la pasta con la que vamos a elaborar las albóndigas.
  2. Forma pequeñas bolitas con ambas manos y reserva. Si tienes problemas para que la carne no se quede pegada al no contener un aglutinador como el pan rallado, puedes mojarte las manos con agua templada y así lo evitarás.
  3. Fríe las albóndigas en abundante aceite caliente. Escúrrelas en un plato cubierto por un papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
  4. En una cazuela, sofríe la cebolla troceada en cuadrados con unas gotas de aceite. Añade las setas en pedazos no demasiado finos y, una vez que la cebolla esté transparente, el ajo picado.
  5. Remueve de vez en cuando hasta que las verduras estén hechas. Aparta una o dos cucharadas de setas y reserva en un plato. Añade la nata, salpimenta de nuevo, y da un par de vueltas con la cuchara para que coja el sabor.
  6. Vierte la salsa en el vaso de la batidora y tritura hasta obtener una mezcla fina. Vuelve a poner el resultado en la cazuela, añade las albóndigas y las setas reservadas y mantén a fuego lento 5 o 10 minutos para que los sabores se integren bien.